Bescós, en el Valle de la Garcipollera, fue abandonado durante los años sesenta.

A unos 5 kilómetros de Castiello de Jaca, en la misma pista que conduce hacia la Ermita de Santa María de Iguacel, junto a la estación experimental de ganadería de montaña, encontramos la antigua población de Bescós.

El pueblo está completamente en ruinas aunque no deshabitado, ya que se han rehabilitado algunas viviendas utilizadas por los guardas forestales y los trabajadores de las granjas. Pero no siempre fue así. Bescós fue la población de referencia del Valle de la Garcipollera durante el último milenio. En el siglo XI el Monasterio de San Juan de la Peña, que poseía varias tierras en la población, intentó apropiarse de su iglesia presentando dos documentos falsos fechados en los años 1014 y 1071 respectivamente.

En 1188, ésta fue donada junto con otras propiedades por el rey Alfonso II de Aragón al Monasterio de Santa Cruz de la Serós. A finales del siglo XV pertenecía a la