Junto a la catedral de Jaca, en la plaza Biscós se realizan los principales actos festivos de la ciudad.

Si paseamos hoy en día por la plaza Biscós, en el centro histórico de Jaca, encontramos un gran espacio diáfano que se utiliza para la realización de distintos tipos de eventos. Debajo de la plaza encontramos un moderno aparcamiento construido en la primera década del siglo XXI.

Pero no siempre fue así, el barrio de San Nicolás surgió como un burgo independiente a intramuros de la ciudad durante los siglos XI y XII. Tenía como parroquia la desaparecida iglesia de San Nicolás, justo al lado de la catedral. Entre ésta y la antigua muralla defensiva, en la actual plaza Biscós, se encontraba el cementerio de San Nicolás. Éste era utilizado para los enterramientos de las clases populares, que no podían permitirse una sepultura en la catedral o en sus cercanías. Las conchas de peregrino que se han encontrado durante las excavaciones arqueológicas, nos demuestran que también se enterraban a aquellos que morían haciendo el Camino de Santiago

Con la restauración de Jaca como sede episcopal en el año 1571 se llevó a cabo la reestructuración del entorno, derribando la iglesia y quedando desde esa época como espacio abierto. En el siglo XVII, aparece en los planos