El paseo de la Cantera de Jaca, entre árboles centenarios y ardillas, es un fantástico lugar para pasear.

El Paseo de la Cantera es el encargado de recibir a los peregrinos que llegan desde Francia por el Valle del Aragón. Se construyó en 1951 sobre un antiguo camino, y sin duda se trata de uno de los parques más bellos de Jaca. Discurre a lo largo de casi dos kilómetros combinando una gran variedad de árboles con unas magníficas vistas sobre el campo de Jaca, el río Aragón, así como de los pueblos cercanos.

Es un lugar ideal para hacer deporte, pasear o leer entre castaños de indias, encinas, pinos, cipreses, cedros o grandes álamos blancos…  En las oquedades de sus árboles, algunos centenarios, conviven carboneros, trepadores azules o herrerillos. Las ardillas son relativamente fáciles de ver correteando por el césped antes de volver a subir a un árbol. Al atardecer o al anochecer de las noches de verano es muy agradable dar un paseo en bicicleta por el carril bici o acercarse a los rincones más oscuros para contemplar  estrellas.

En el extremo norte del paseo nos encontraremos con la fuente de la salud, un bonito rincón rodeado de tilos que durante siglos estuvo presidido por un gran olmo desaparecido hace años víctima de la grafiosis. En este punto podemos seguir hasta el Puente de las Grajas. En el extremo contrario podemos admirar el monumento dedicado a la Jacetania, obra del escultor Ángel Orensanz, desde aquí vale mucho la pena acercarse hasta el Puente de San Miguel, el Paseo de la Constitución