Castiello de Jaca, en el Valle del Aragón. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

La población hereda el nombre de una antigua torre de vigilancia que probablemente ya existiera en época visigoda. Con el paso del tiempo ésta se convirtió en una importante fortaleza medieval de la que desgraciadamente no se conserva  nada; estaría situada en la parte más alta, junto a la iglesia de San Miguel. En esta época y dada su ubicación dentro del triángulo que forman los monasterios de Santa María de Iguacel, San Adrián de Sasabe (refugio de los obispos de Huesca durante la dominación musulmana) y San Juan de la Peña, se convirtió en un punto de vital importancia para las comunicaciones entre ellos.

A partir del siglo XI, coincidiendo con el apogeo del Camino de Santiago, el duro paso por el Puerto de Palo en el Valle de Hecho cede protagonismo al más cómodo paso de Somport, convirtiéndose a partir de ese momento en destino obligatorio para los miles de peregrinos que decidían cruzar la cordillera por el Pirineo central. En este sentido, Castiello es conocido dentro de la ruta jacobea como el de las Mil Reliquias, las cuales han sido donadas por los peregrinos a lo largo de los siglos y que se conservan en el interior de la iglesia de San Miguel. En el año 1293 el rey Jaime II devuelve a la población la condición de realengo, y sabemos que a mediados del siglo XVI era el cabildo de la Catedral de Jaca quien recibía los impuestos de la localidad.

Rodeada de extensas masas forestales, a