La estación de Canfranc, es sin duda uno de los monumentos abandonados más espectaculares de España.

Enclaustrada entre las altas montañas Pirenaicas, muy cerca del fronterizo paso de Somport, su majestuoso perfil aparece ante la mirada del forastero, que irremediablemente se siente atraído por su marchita elegancia. Su imponente cubierta de pizarra negra deja paso a una descomunal planta de 241 metros de longitud, con 300 ventanas y sus correspondientes 156 puertas dobles. Paseando por el interior, los rayos del sol se cuelan por las impresionantes cristaleras rotas, inventando un maravilloso juego cromático que ilumina la piedra, el hierro y el cristal. Por historia y por belleza, la estación de Canfranc es sin duda uno de los edificios abandonados más espectaculares de España.

En 1923 se iniciaron los trabajos de la futura estación, &n