Hecho, guía de la población de Hecho, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Hecho da nombre al municipio más grande del valle, y junto con Urués, Siresa y Embún, forma el municipio de Valle de Hecho. Según varios historiadores, en el Valle de Hecho se fundó el primitivo condado de Aragón y la primera cita de la que se tiene constancia del lugar aparece en el año 809.

A mediados del siglo IX el conde Galindo concedió la villa de Hecho al Monasterio carolingio de San Pedro, en Siresa. Durante la edad media fue realengo y en 1122, el rey Alfonso I, que según la mayoría de los historiadores coinciden que debió nacer en la población, otorgó una carta de inmunidad concediendo a sus habitantes exenciones y privilegios, así como el libre uso de pastos o el aprovechamiento de los recursos naturales como madera, caza, pesca…

Hecho está considerado como uno de los pueblos más bonitos de Aragón. En su cuidado casco urbano podremos observar buenas muestras de arquitectura tradicional pirenaica con balcones de madera y tejados inclinados, coronados algunos con las tradicionales chimeneas troncocónicas tan características en esta zona.

En el centro de la población, encontramos el museo etnológico y la iglesia de San Martín, y paseando por sus calles podremos admirar el museo de arte contemporáneo, el cual se extiende por todo el núcleo con esculturas al aire libre. La mayor parte de éstas se concentran a la entrada de la población, junto a la oficina de turismo, donde podremos visitar la colección de pintura y pequeñas esculturas. También hay que destacar el puente medieval, los restos de la torre defensiva del siglo XVIII y la ermita de Nuestra Señora de Escagües.

Se trata de un magnífico punto de partida para conocer esta parte del Pirineo, muy cerca de aquí, al pie del puerto del Palo encontramos la maravillosa Selva de Oza, donde conoceremos la Corona de los Muertos, quizás el mayor conjunto megalítico del Pirineo y punto de acceso a Guarrinza, Aguas Tuertas, Estanés, Acherito… Es un lugar ideal para la práctica de deportes de aventura como el parapente, la escalada, el esquí nórdico, el descenso de cañones… Su naturaleza casi virgen hará las delicias de los aficionados de la flora y la fauna, e