Tella, en el Valle de Puértolas. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Uno de los lugares que se encuentran a mayor altitud del Pirineo Aragonés, Tella, nos sorprende por su ubicación y su majestuosidad, y es que la visión es apasionante y turbadora desde los 1.384 metros a los que se eleva la población.

Accediendo desde la carretera Aínsa-Bielsa llegaremos a un pueblo no muy amplio, organizado en una única calle flanqueada por hermosas viviendas de estilo pirenaico, que engalanan el entorno con sus sobrias portadas o con escultóricas chimeneas troncocónicas. La iglesia de San Martín data del siglo XVI, aunque como en otras ocasiones ha sufrido cambios y ampliaciones varias, como se observa en el recrecimiento de su torre o en el alargamiento del ábside.

Sin lugar a dudas el mayor reclamo histórico-artístico del lugar se relaciona con la ermita de los Santos Juan y Pablo. Se trata de un templo de origen románico; en su interior guarda cripta del siglo XI, único elemento de su primera etapa constructiva, ya que el resto del templo acusa fábrica de los siglos XIII al XVI. Lo cierto es que uno al llegar no sabe si es el templo, o el espectacular paisaje que lo envuelve, quien dota al conjunto de una espiritualidad y magnificencia indescriptibles.

Existen otras interesantes muestras de arquitectura popular religiosa. Así por ejemplo podrá visitarse la ermita de Fajanillas, con nave y ábside románicos y torre aspillerada del siglo XVI. Más famosas son las ermitas de Nuestra Señora de la Peña, del siglo XVI, o la ermita de San Sebastián, del siglo XVII.

La importancia de la zona desde la antigüedad queda impresa en las huellas prehistóricas de un bello megalitismo, el dolmen conocido como la piedra de Vasar o Losa de Campa. Por otro lado, no olviden visitar el Museo del Oso de las Cavernas de Tella, con visitas guiadas al yacimiento, paneles explicativos y muestras materiales que nos transportan a un mundo bastante desconocido.

Las fiestas de Tella se celebran el 5 de agosto, aunque destaca la romería del día de San Juan hasta la ermita de los Santos Juan y Pablo.

 

Por: María Escribano Román