Laspuña, en el Valle de Puértolas. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

En la orilla izquierda del Cinca, un gran río que da a Laspuña la grandilocuencia suficiente para no escapar a la indiferencia de nuestra mirada, ni siquiera a la atenta protección de la Peña Montañesa, se encuentra este pequeño lugar del Pirineo Aragonés.

Su caserío, compacto y renovado casi en su totalidad, se rige por la efigie de la iglesia de Nuestra Señora de las Dolores, reconstruida tras la Guerra Civil pero cuyo estilo corresponde a los cánones del siglo XVI en Aragón, el característico gótico que impregna gran cantidad de construcciones de la geografía aragonesa.

Muy cercana, la ermita de Fuensanta, un templo del siglo XVII que cuenta a su lado con la casa del santero, con una bella chimenea tradicional y algunas interesantes inscripciones. Otro de los reclamos del lugar, la ermita de San Andrés, representa un encantador ejemplo del románico rural.

Para aquellos curiosos interesados en aspectos etnológicos o aspectos relacionados con las rutas y parajes del lugar, encontrarán el museo de las Navatas y la Madera.

 

Por: