Escuaín, en el Valle de Puértolas. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Aunque despoblado la mayor parte del año, Escuaín posee gran vida en la época estival, gracias a los famosos cañones que conforman la naturaleza del lugar y que otorgan al pseudo-despoblado una belleza inconmensurable.

El río Yaga, en su certero e incesante discurrir, produjo un modelado violento y casi artístico que ha acabado por ofrecernos un paisaje espectacular, configurado por gargantas y escarpes que descienden a vertiginosos fondos.

Ubicado a 1.209 m de altitud, el caserío de Escuaín resalta por su naturaleza sobria y adaptada al entorno, ya que sus materiales son la piedra y la losa, fiel a los dictados de la arquitectura pirenaica. La iglesia de San Pedro es un templo del siglo XVII, de una sola nave y con una torre que fue recrecida con posterioridad, aunque desgraciadamente se encuentra en estado de ruina. En las cercanías podremos visitar la Cueva de los Osos, con restos de Ursus spelaeus de hace más de 30.000 años, o la Cueva de Coro Trasito, con materiales de la Edad del Bronce.

Para finalizar, recordar al visitante que en esta localidad se asienta el Centro de Visitantes del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

 

Por: Laura Armario