Belsierre, en el Valle de Puértolas. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Desde sus 813 metros de altitud, Belsierre se asoma al Valle de Puértolas desde su posición suroeste, dominando el Cañón de Añisclo, con gran dignidad y belleza. De hecho sus habitantes pueden presumir de disfrutar cada día de una de las vistas más espectaculares del citado valle.

Posee acceso desde la vía de Puértolas, pudiendo adentrarse el visitante hasta la plaza del lugar a través de su única calle, la calle de San Martín, flanqueada a ambos lados por la característica sobriedad de la arquitectura pirenaica.

A través del fuerte desnivel de la calle de San Martín llegamos al punto más alto de la población, allí donde se encuentran los restos de la antigua parroquial, templo dedicado al mismo santo al que se honra en su único vial. Se trata de un edificio del siglo XVI, que sigue los cánones de la época en que se construyó.

Si el visitante optara por pasear por Belsierre durante sus fiestas, sepa que deberá trasladarse hasta el lugar el 11 de noviembre, festividad de San Martín.

 

Por: Laura Armario