La iglesia románica de San Juan de Toledo de Lanata, se edificó durante el siglo XII.

Ubicado en un idílico enclave, a los pies de Sierra Ferrera, en un terreno marcado por la irregularidad que dibujan los torrentes de La Nata y de La Sorda, San Juan es uno de esos núcleos que antaño formaban el municipio de San Juan de Toledo de Lanata.

El lugar se alza a 904 metros de altitud, y entre su escaso y diseminado caserío de apenas cinco casas, destaca, por supuesto, la iglesia de San Juan Bautista, templo de estilo románico lombardo del siglo XII, que hace gala de los elementos típicos del repertorio arquitectónico y decorativo venido desde tierras italianas: arquillos ciegos, lesenas o escasez de vanos abocinados.

En su interior se guardan unas pinturas del siglo XVI, fecha de remodelaciones, adiciones y mejoras en este pequeño templo.

Muy cerca podrá el visitante disfrutar de la cueva de El Forcón, con grabados paleolíticos, enterramientos neolíticos y piezas de bronce de época romana, así como la cueva de la Puyascada, cuyo material se centra en el Neolítico.

Celebra sus fiestas el 15 de agosto, en honor a la Virgen, y el 4 de diciembre, por Santa Bárbara.

 

Por: Laura Armario