Sin, en el Valle de Bielsa. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Co-capital del municipio de Tella-Sin, esta singular localidad del Pirineo Aragonés se ubica a 1.218 m de altitud, bajo la protección del Pico de Pegueras, que aporta gran espectacularidad al entorno de este bello lugar en pleno Valle de Gistaín.

Perdernos por sus calles nos demostrará cuan hermosa puede llegar a lucir la arquitectura tradicional pirenaica, contando con ejemplos tan notables como Casa el Torrero, una casa-torre del siglo XVI con vanos ornamentados que señorea soberbia en plena plaza de Sin. También es digna de mención Casa Puché, con escalera circular fortificada y puerta adovelada del siglo XVI, inclusive Casa Blanco y Casa Borruel, ambas del siglo XVIII.

La iglesia de San Esteban es otro de esos casos híbridos difíciles de catalogar por la cantidad de ampliaciones, en este caso reformas, que se sucedieron desde el siglo XVI hasta el XIX, mientras que parece que sus orígenes, que rastreamos en su hemiciclo semicircular, podrían trasladarse hasta el románico. Su interior guarda cripta bajo el ábside así como el cuerpo momificado de Pedro Falceto, personaje del siglo XVI que se expone junto a otros restos encontrados en antiguas excavaciones.

Entre su riqueza etnológica cabe destacar los restos del molino harinero y de una sierra de agua, elemento único en la zona, causa de su gran interés. El visitante podrá disfrutar en Sin de la variedad de rutas y excursiones, para aquellos que gocen de la aventura y del encuentro con la naturaleza.

Si desea pasearse por sus calles en los días de fiesta, no dude en acudir el 8 de mayo o el 3 de agosto, para la Invención de San Esteban.

 

Por: María Escribano Román