El Cañón de Añisclo, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, ofrece toda la belleza agreste y salvaje del Pirineo.

Desde los años ochenta, el cañón de Añisclo forma parte del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Situado al sur del Monte Perdido y perpendicular a la cordillera pirenaica, los diez kilómetros que separan el antiguo valle glaciar de la confluencia de los ríos Bellós y Cinca nos proporcionan un marco de una belleza salvaje y agreste, con cascadas y paredes verticales que se elevan hasta el cielo, donde con un poco de suerte es posible distinguir la hermosa silueta del quebrantahuesos.