La colegiata de San Pedro en Boltaña, combina elementos góticos y renacentistas.

Construida en el siglo XVI, la Colegiata de San Pedro es una de las iglesias más grandes del Pirineo aragonés. Su actual iglesia está construida en el mismo lugar donde se levantaba una iglesia románica de la cual no quedan restos. La colegiata es de estilo gótico aragonés, donde se mezclan elementos del gótico y otros del renacimiento.

Es un edificio de planta rectangular, de tres naves, cabecera poligonal y cubierta con bóveda de crucería en todos sus espacios. Llama la atención el volumen de gran tamaño de su nave central al exterior, de una gran anchura.

La portada, en el lado sur, es de arco de medio punto con arquivoltas siguiendo modelos románicos. En el lado opuesto, la torre campanario es de factura anterior a la actual iglesia.

Consta de tres cuerpos desiguales separados por impostas y remata con un cimborrio octogonal con pretil y gárgolas en los frentes. El espacio inferior de la torre se acondicionó como capilla en el siglo XVIII. La puerta de acceso, como es habitual en las torres defensivas, está en alto y para poder acceder a ella se debía emplear escalera. Se conserva, de época medieval, una saetera en la parte inferior, y en la parte superior de la torre se abren vanos donde se sitúan las campanas. La campana mayor, que aún conserva, fue realizada en el siglo XVIII.

El interior acoge una espléndida sillería de coro realizada en la segunda mitad del siglo XVIII, traída desde el monasterio de San Victorián hasta la colegiata, que narra la vida de San Benito, monje fundador de la orden benedictina. Se trata de una de los ciclos más completos que se conservan en la Península sobre la vida de este santo.