Arro, en el entorno de Aínsa. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

El valle de la Fueva es un enclave milenario, privilegiado por la cantidad de bellos parajes y monumentos románicos que se esconden entre las muchas rutas apasionantes de la zona.

La localidad de Arro se sitúa a 610 metros sobre el nivel del mar, y sus 35 habitantes pueden presumir de poseer “varias fuentes de aguas muy exquisitas”, como escribió Madoz en el siglo XIX. Aunque actualmente está abandonado, en una de esas fuentes de aguas sulfurosas se construyó en 1883 un balneario, antigua casa de baños que cerró sus puertas en 1935.

Destaca entre sus construcciones, la Abadía, cuya importancia radica en la escalera de caracol, de carácter fortificado, que queda oculta bajo la torre, una solución no muy repetida en la zona del Sobrarbe.

También son interesantes casa Lanao, casa Cambra, con la característica puerta dovelada, el consistorio, la iglesia de la Asunción, y por supuesto, la ermita románica de la Virgen de los Dolores. Esta última se trata de un templo hoy muy modificado, pero que mantiene parte del encanto de su origen medieval. Según documentos de la época se situaba como parte de los bienes del Monasterio de San Victorián de Asán, en torno al siglo XIII.

Celebra sus fiestas el 13 de agosto.

 

Por: Laura Armario

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