Lamata, en Biello Sobrarbe. Sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

 

Su extraña configuración urbana parece disuadirnos de que en esa llanura diáfana pueda existir tal pueblo. Pero sí, existe, ya que tras divisar la iglesia y casa Cosculluela, y dirigiendo nuestros pasos a través de una serie de huertos y olivos, encontraremos un municipio breve pero encantador. En tan apenas un par de calles se organizan la plaza y algunas casas que antaño tuvieran magnífica presencia.

Entre ellas, podemos hablar, aparte de casa Cosculluela antes mencionada, de las casas de Solanilla y Coronas, que presentan escudos de armas, o casa Arasanz, cuya ventana sorprende al visitante por su exquisita decoración de los siglos XVII y XVIII.

La iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, data del siglo XVI, y entre sus volúmenes destaca su torre de dos cuerpos.

La festividad local es el 3 de octubre, pero sobre todo, recomendamos la visita del Museo Paleontológico de Sobrarbe, en el que destacan sus distintos y tan variados fósiles.

 

Por: Laura Armario