Guía de Bonansa, en el valle de Castanesa, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Como suele ocurrir en tierras pirenaicas, donde la confluencia de caminos es vasta e intrincada, Bonansa mantiene desde sus orígenes ese carácter fronterizo tan característico, marcado por el cauce del río Noguera-Ribagorzana. El lugar se convierte en zona de paso tanto hacia Francia como hacia Catalunya, y antaño en barrera entre moros y cristianos, religiones y condados.

Una saludable inclinación al turismo se respira en la localidad: instalaciones deportivas (con campeonato de tenis incluido), casas rurales y otra serie de servicios pensados para acoger el incremento en la afluencia de visitantes que está viviendo la zona. Aunque sus vecinos no olvidan los orígenes, manteniendo así las labores agrícolas y ganaderas, si bien modernizadas y competitivas.

El caserío bonansino se alza a 1.256 metros de altura, dibujando el mismo la caída de la ladera sobre la que se asienta, que culmina en el arroyo de la Mola. Sus casas presentan un aspecto saludable y renovado, conformando un callejero que confluye en la plaza Mayor, zona de encuentro de jóvenes y mayores donde hallará uno de los mejores ejemplos de su arquitectura: casa Navarri, mansión torreada del siglo XVI con puertas doveladas y ventanas aspilleradas.

Junto a la plaza, la iglesia de