Guía de Bonansa, en el valle de Castanesa, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Como suele ocurrir en tierras pirenaicas, donde la confluencia de caminos es vasta e intrincada, Bonansa mantiene desde sus orígenes ese carácter fronterizo tan característico, marcado por el cauce del río Noguera-Ribagorzana. El lugar se convierte en zona de paso tanto hacia Francia como hacia Catalunya, y antaño en barrera entre moros y cristianos, religiones y condados.

Una saludable inclinación al turismo se respira en la localidad: instalaciones deportivas (con campeonato de tenis incluido), casas rurales y otra serie de servicios pensados para acoger el incremento en la afluencia de visitantes que está viviendo la zona. Aunque sus vecinos no olvidan los orígenes, manteniendo así las labores agrícolas y ganaderas, si bien modernizadas y competitivas.

El caserío bonansino se alza a 1.256 metros de altura, dibujando el mismo la caída de la ladera sobre la que se asienta, que culmina en el arroyo de la Mola. Sus casas presentan un aspecto saludable y renovado, conformando un callejero que confluye en la plaza Mayor, zona de encuentro de jóvenes y mayores donde hallará uno de los mejores ejemplos de su arquitectura: casa Navarri, mansión torreada del siglo XVI con puertas doveladas y ventanas aspilleradas.

Junto a la plaza, la iglesia de Santa Coloma, del siglo XVIII, aunque parece que sus orígenes se hallan en un edificio románico anterior dedicado a San Pedro.

Muy cerca, las ermitas de San Aventín y también la de San Roque; la primera obra del siglo XI que nos ofrece desde su ubicación una espléndida vista de Bonansa y de todo el valle, y la segunda, obra de finales del siglo XII, recientemente restaurada, que otorga gran encanto y belleza a un entorno ya de por sí resuelto y bello.

Las fiestas mayores se celebran el 15 de Agosto, en honor a la Virgen, aunque también existen otras fiestas y romerías de gran interés: la romería a la Virgen de la Mola (último domingo de mayo), San Roque, el 16 de agosto, etc., acontecimientos todos ellos que no hacen más que engrandecer el potente cultural que esconde Bonansa.

 

Por: Laura Armario