Guía de Benasque, monumentos, excursiones, aventura, restaurantes, hoteles.

Arropada por los picos del Posets, la Maladeta y el Gallinero, la localidad de Benasque se esconde en un valle cerrado orográficamente, pero abierto y hospitalario como otros valles vecinos, ubicándose a 1.138 metros de altitud, en una de las zonas más elevadas de la comarca de la Ribagorza.

A pesar del gran influjo del turismo, dada la vital cercanía del Parque Natural de Posets-Maladeta y la Estación de Cerler, el callejero benasqués sigue conservando esa especial pátina que sólo pueden otorgar el tiempo y un cuidado amor por la historia.

La carretera y el río Ésera perfilan el terreno en el que se asienta la localidad, un perímetro comandado por la plaza del Ayuntamiento y la calle Mayor, si bien en un destacado segundo plano sobresalen la plaza Mayor y la conocida avenida de los Tilos.

Todos ellos espacios urbanos conectados entre sí fuertemente y ornados con edificios solariegos de gran calidad, resaltando la antigua residencia veraniega de los Condes de Ribagorza, un hermoso palacio renacentista del siglo XVI.

Muy cercana al Palacio, la cárcel, una potente torre del siglo XVII. Ambos edificios se rodean de otras elegantes construcciones de la época que engalanan el entorno con galerías, soportales y demás embellecimientos arquitectónicos que no escaparán a la aguda visión del curioso visitante.

La iglesia de Santa María la Mayor guarda entre sus muros la alargada historia de un momento cuyos cimientos se relacionan con el románico, así lo demuestran algunos detalles, como el crismón insertado en uno de sus paramentos.

Sin embargo, su perfil nos habla de un templo reformado desde los inicios del gótico hasta la época barroca. Merecen destacarse los restos de la iglesia románica de San Martín, que fueron excavados en 2006 y cuya ubicación, a orillas del río Ésera, es harto complicada de encontrar.