Roda de Isábena, en un paraje de excepcional belleza brilla uno de los monumentos más bellos y excepcionales del románico aragonés.

Si busca ser trasladado hacia épocas remotas, ser sumergido y atrapado entre el espacio y el tiempo que flanquean el medievo, este es uno de los destinos que no podrá perderse.

Elevada sobre un promontorio rocoso desde el que contemplar todo el valle,  convirtiéndose en puerta de entrada al mismo, esta pequeña población le robará por unos momentos el control sobre su boca, que se abrirá hasta su tope, ya que Roda de Isábena guarda y conserva con mimo un callejero y un caserío que rezuman historia, tiempo y misterio.

Gracias a la cuidadosa restauración realizada hace unos años se han recuperado lienzos de muralla y fachadas que antes se hallaban enmascaradas, ocultando su encanto y belleza.

Como quizá habrá podido leer en otras guías, virtuales o escritas, Roda de Isábena presume de ser la localidad más pequeña de España que cuenta con una catedral, presidiendo un casco histórico pleno de calles estrechas, empinadas y resguardadas por sus pasos abovedados.