Lascuarre, en el valle de Isábena, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

La localidad de Lascuarre, de actividad agrícola y ganadera, en la actualidad cuenta con una población de 173 habitantes. Está situado en pleno valle del río Isábena y es la cabeza del municipio al que da nombre. Se tiene conocimiento de esta localidad ya en el año 1022, en tiempos del rey Sancho el Mayor. Durante la Edad Media gozó de cierta importancia, y de ese período conserva aún restos de su muralla y su casco urbano, de carácter medieval.

Cabe destacar la iglesia parroquial de estilo gótico aragonés, del siglo XVI y dedicada a la Asunción de la Virgen. En esta edificación destaca su techumbre estrellada, la portada plateresca, el campanario hexagonal y su altar mayor de estilo churrigueresco y que perdió sus obras en 1936 durante la Guerra Civil española.

La ermita románica de San Martín del siglo XII cuenta con un ábside de forma circular y una cubierta de piedra plana caliza. Las ruinas del castillo de la Mellera datan del siglo XI. Estratégicamente debió tener gran importancia, ya que desde la cima se controlaba la Sierra del castillo de Laguarres y desde el Valle de Isábena hasta Graus.

El castillo de Lascuarre fue conquistado por el rey de Pamplona Sancho III el Mayor (1004-1035). Aunque sufrió muchas modificaciones se cree que su construcción inicial fue llevada a cabo por los árabes. Parte de sus muros todavía son visibles junto a la iglesia de la Asunción. Queda en pie la torre de vigilancia conocida como Torre de los Moros, se cree que data del siglo XVII. Desde ella se podía divisar desde Graus hasta la Sierra de Guara. Es una torre rectangular de 10 metros de altura que ha perdido su remate.

El Convento de los Trinitarios Descalzos (también conocido como ermita de La Piedad) data del siglo XVI y de él se conservan sus muros y el crismón trinitario de la puerta de acceso al convento. En las inmediaciones cuenta con varias ermitas: la ermita de San Vicente situada a 1,5 kilómetros de Lascuarre y de la que tan solo se conserva el ábside y un muro del templo; y la ermita de Santa Cruz.

El segundo sábado de noviembre tiene lugar la Feria de San Martín dedicada al ganado y al comercio y que tiene su origen en el  siglo XII.