Esdolomada, en el valle de Isábena, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

En pleno valle del Isábena, a unos 1.200 metros de altura, desde donde sumergirse en innumerables panorámicas e instantáneas fotográficas que harán padecer a la tarjeta de memoria más de lo aconsejable, se encuentra Esdolomada, humilde núcleo poblacional situado en un idílico entorno.

El caserío parece dividirse en dos pequeñas agrupaciones, tomando cada una de ellas los nombres de Esdolomada Alto y Bajo.

Sus edificaciones son ejemplo de la arquitectura popular, usando materiales tan comunes como la mampostería, la teja, y algo de losa.

Destaca en el extremo sur la iglesia de San Saturnino, un edificio de estilo románico de los siglos XI y XII, como identificamos por su ábside y su estructura general, constando de una sola nave, presbiterio corto y cabecera. Las capillas laterales o su resultona espadaña son adiciones datables en el siglo XVI.

Su interior resulta muy evocador, intimista, quizá por su magnífico estado de conservación y por su cuidada iluminación.

 

Por: Laura Armario