La torre de Viacamp, edificada en el siglo XI, recuerda la importancia de esta tierra durante la reconquista

En lo alto de un cerro de la localidad de Viacamp encontramos los restos de lo que fue una fortaleza constituida por unas murallas, una iglesia románica y una torre. Tanto de la muralla como de la iglesia tan sólo se conservan algunos restos pero la torre, de planta circular, se yergue orgullosa aguantando los envites del tiempo.

La torre fue construida hacia el año 1060 bajo el mandato de Ramiro I, el cual, debido a la amenaza musulmana tras la reconquista del territorio, ordena construir una serie de fortificaciones en el entorno de Benabarre entre las que destacan la propia de Viacamp, Luzás, Fantova, Falcés o Montanuy, todas en la margen derecha del Noguera Ribagorzana. La torre de Viacamp tomó como modelo la de Fantova.

Cuenta con una altura de unos 20 metros y un grosor en sus muros de 2,25 metros. La obra es de gran calidad realizada a base de sillares trabajados a maza. La torre consta de cuatro plantas. La planta baja estaba destinada al almacenamiento de alimentos y agua.

La segunda planta es la de acceso a la torre. Lo habitual en este tipo de torres defensivas es que la entrada estuviese situada en alto para dificultar el acceso en caso de ataque. La de Viacamp se sitúa a 10 metros del sue