Rodeados de bosque y abruptos barrancos, cerca de la población de Graus se encuentran los restos del castillo de Panillo.

Según los documentos, la existencia del castillo es conocida desde el año 1101, aunque probablemente su fundación fuese en una fecha anterior a ésta por lo que estaríamos hablando de una construcción del siglo XI. En el siglo XIII Jaime I vendió el castillo a los monjes de San Victorián por lo que dejó de ser lugar de realengo.

Hoy en día se encuentra en ruinas y tan sólo se conservan algunos restos que nos indican cómo pudo haber sido el lugar. Fue declarado Bien de Interés Cultural.

El recinto fortificado se sitúa en lo alto de un espolón rocoso. Conserva parte de su recinto amurallado en la zona oriental, realizado en sillarejo y reforzado por tres cubos rectangulares.

Destaca, en el lado sur, los restos de una torre circular, tal vez la principal de la fortificación. A pesar de que su estado de conservación no es el deseado, los restos que permanecen erguidos nos muestran una torre de unos 8 metros de altura, 3 metros de diámetro y un grosor de sus muros de 2,45 metros.

Según estudiosos en la materia afirman que la torre es posterior a la construcción de las murallas siendo éstas del 1050 y del 1060 la torre. Cercana a la torre encontramos una iglesia románica de planta rectangular y ábside semicircular que por desgracia también se encuentra en ruinas.

 

Por: María Escribano Román