Guía de Graus, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Es en época de cruzadas y de reconquista cuando el primer rey aragonés, Ramiro I, pierde la vida en 1063 intentado tomar las puertas de tan apreciada plaza y ciudad, Graus, lugar de numerosos símbolos pasados y actuales, símbolos siempre ligados a la riqueza, al comercio y a la prosperidad.

Quizá la longaniza de Graus, emblema por antonomasia de estas tierras, posea actualmente el mismo reconocimiento que cualquier elemento histórico-artístico de la ciudad, y no es para menos; pero, sin pasar tan rápidamente a “charrar” sobre la cultura gastronómica, pasearemos primero por sus calles, plazas y rincones, lugares que nos desvelan una ciudad, en general, poco conocida, y que guarda mucho más de lo pudiéramos imaginar.

El pasado árabe, cristiano, y quizá incluso romano, se entremezclan para ofrecernos un patrimonio y una cultura rica y variada. Algo que se hace patente en un recorrido de arriba-abajo, desde el pequeño tozal en el que se enclava la basílica de Nuestra Señora de la Peña, que acoge el Museo de los Iconos, pasando por la plaza Mayor y llegando hasta el icónico Puente de Abajo, de configuración medieval, aunque algunos ven en él orígenes romanos, y reformado posteriormente, sin olvidarnos de sus restaurantes y otros enclaves de ocio y dispersión.