Ejep, en el entorno de Graus, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

En la margen derecha del río Ésera, asentada a 737 metros de altitud sobre el llano de Panillo, se encuentra Ejep, pequeña localidad ribagorzana de breve desarrollo. El origen de su historia nos lleva a una serie de documentos del año 1225, época de Jaime I de Aragón.

Su caserío, distribuido irregularmente, configura un reducido entramado de tres calles, las cuales desembocan en la plaza. Allí se alza una moderna iglesia del siglo XVI dedicada a San Pedro.

El templo consta de una nave y un ábside rectangulares, capillas laterales, todo cubierto con bóveda de medio cañón. Además, las ampliaciones del siglo XVIII, esto es, el pórtico, que cobija el acceso en arco de medio punto adovelado sobre cuya clave se sitúa el guardián de las puertas, San Pedro, titular de la iglesia, y la torre.

El resto de los edificios del pueblo apenas ofrece ejemplos destacables, la mayor parte están renovados, aunque sí conservan algunos vanos del siglo XVIII, e incluso detalles de épocas anteriores, como arquitos conopiales, inscripciones o un rústico paso abovedado.

Ejep celebra sus fiestas el último fin de semana de agosto, en honor a San Agustín.

 

Por: Laura Armario