Pilzán, en el entorno de Benabarre, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

La disposición en apiñado escalonamiento, teniendo como cima del mismo el antiguo castillo, da al visitante una imagen muy peculiar de la localidad. Ubicada a 906 metros de altitud, destacan entre su caserío algunas casas con buenos muros de piedra, aunque la mayoría están encaladas o revocadas con cemento.

El castillo de Pilzán se recompone en el horizonte, y en la cercanía, como fortaleza del siglo XVI, aunque algunos especialistas llevan sus orígenes hasta el siglo XI. En el conjunto destaca el medio cilindro que a duras penas sobrevive en la parte más alta de la población.

La iglesia de San Miguel nos traslada hasta el siglo XII, sobre todo a través del friso de arquillos lombardos que engalanan con sencillez el ábside semicircular. Las reformas del siglo XVI no empañaron la belleza del monumento, sino todo lo contrario, como se observa en la galería de ventanas de gusto renacentista.

Celebra sus fiestas el 8 de mayo, en honor a San Miguel, y como ocurre en Estanyà, sus habitantes realizan la romería a la ermita de la Mare de Deu de Terrés, el lunes de Pascua.

 

Por: Laura Armario