Estopiñán del Castillo, en el entorno de Benabarre, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Como corresponde a su condición de zona fronteriza, Estopiñán se eleva a 780 metros de altitud, a los pies de su antigua fortaleza, el antiguo palacio de los Condes de Ribagorza, frente de gran dureza en época de las cruzadas de los reyes cristianos.

Su caserío se apiña y se adapta a las curvas de nivel del montículo sobre el que se asienta, tomando como principales tres vías paralelas: la calle Mayor, la calle Medio y la calle Castillo.

Los pasajes y las rampas ornamentan un entramado urbano lleno de desniveles, cuestas, rincones y reveses, todo un compendio que hace de este lugar una visita única: un encuentro mágico con el pasado, empezando por su fortaleza, cuyos orígenes nos trasladan a los siglos XI-XII, y donde hoy vemos un conjunto de considerables dimensiones en el que se conservan un aljibe primitivo y una de las torres que expresaban dureza y osadía en la lucha.

Destaca la iglesia de San Salvador, templo del siglo XVI adscrito al estilo gótico, algo que se hace notar en su ábside poligonal o en sus bóvedas de crucería; llama la atención la galería de arcos en ladrillo de su interior, o su potente torre al exterior.

Celebra sus fiestas en honor a San Salvador, el 6 de agosto.

 

Por: Laura Armario