El Macizo de Monte Perdido, en el epicentro del Parque Nacional de Ordesa y del Pirineo aragonés, es la masa calcarea más alta de toda Europa.

Hace unos 80 millones de años, las placas Ibérica y Euroasiática colisionaron, provocando que el lecho marino del mar de Thetis se viera empujado hacia arriba. Con  el tiempo se fueron formando grandes masas de rocas blandas como areniscas, yesos, calizas o margas.

La descomunal fuerza siguió ejerciendo una terrible presión, haciendo aflorar lo que hoy conocemos como Pirineo Axial, formado por materiales primarios como granitos o pizarras, mucho más duros, pero no tanto como para evitar la erosión.  Tras millones de años de empuje y erosión, todo este material primario fue sepultando las rocas blandas, mientras que la acción de los ríos modeló los diferentes valles.