La Garganta de Escuaín, es la zona más desconocida del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la gran joya del Pirineo aragonés.

Como si de mantequilla se tratara, la garganta corta la tierra separando las poblaciones de Revilla y Escuaín, para a continuación mostrarnos un paisaje lleno de contrastes y matices, en el cual, la geología juega a su antojo con la roca para dejar paso a una gran cantidad de simas y vertiginosas gargantas.

Se trata del valle más pequeño y desconocido de los que conforman el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Desde la cabecera del valle, formada por varios circos de origen glaciar, el río Yaga se encajona de manera espectacular hasta casi perderlo de vista. La presencia de las grandes rapaces como el buitre leonado o el alimoche es continua sobrevolando el interior del cañón. Se trata de uno de los mejores lugares para divisar una de las aves más apreciadas por los fotógrafos, el quebrantahuesos. Por el Parque Nacional existen diversos puntos donde las rapaces reciben un aporte extra para su dieta.

Se trata de un paseo muy agradable sin ningún tipo de dificultad más allá de llevar un calzado apropiado. El paseo se inicia junto en la población de Escuaín, donde podremos consultar el panel explicativo de esta ruta circular que en su mayoría discurre junto al barranco, donde visitarás varios miradores que te mostrarán vertiginosos cortados, junto con espectaculares formaciones geológicas.

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