Ulle, entre Jaca y Sabiñánigo, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

A los pies del Monte Oroel, dominando la Val Ancha, encontramos a 935 metros de altitud la pequeña población de Ulle.

Lugar de realengo, la primera mención documentada aparece a finales del siglo XII. Durante el XIV, tras un periodo en el que fue explotada como señorío nobiliario, la población es cedida a la ciudad de Jaca. A partir del siglo XIX forma municipio junto con varios núcleos cercanos, y ya en los años sesenta del pasado siglo XX se vuelve a incorporar a Jaca. El casco urbano se articula en torno a la plaza. Las viviendas presentan buenas muestras de arquitectura popular con fachadas de piedra donde se abren vanos de medio punto o adintelados.

La iglesia de San Martín fue en origen un templo románico edificado en el siglo XIII y del que apenas se conservan parte de los muros de la nave. Reformada y ampliada en los siglos XVI y XVIII, presenta una nave donde se abren seis capillas laterales decoradas con retablos barrocos. Está rematada con cabecera recta y cubierta con bóvedas de cañón  con lunetos. El acceso se realiza a través de un arco de medio punto. La torre del campanario presenta dos cuerpos en altura y planta cuadrada.

Ulle celebra sus fiestas el día 11 de noviembre.

 

Por: Javier Cano Álvarez