Guasa, junto a Jaca, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Prácticamente pegada a Jaca, encontramos a 850 metros de altitud la pequeña población de Guasa. La primera mención histórica aparece a mediados del siglo XI. Lugar de realengo, su iglesia perteneció a la Catedral de Jaca hasta mediados del siglo XIX.

En la actualidad cuenta con unos veinte vecinos, hecho que contrasta con el centenar con que contaba a mediados de los años cincuenta del pasado siglo XX. Las viviendas populares presentan buenas muestras de arquitectura tradicional agrícola. Edificadas con mampostería, muchas fachadas se encuentran revocadas, mientras que otras muestran la piedra desnuda con vanos adintelados o de medio punto.

La iglesia de San Sebastián fue en origen un templo románico del que no se conserva prácticamente nada, a causa de la reedificación llevada a cabo entre los siglos XVII y XVIII. Presenta una nave con capillas laterales, rematada en cabecera plana y cubierta mediante bóvedas de cañón con lunetos. En el interior destaca el retablo barroco del altar mayor, y el acceso se realiza a través de un arco de medio punto, junto al que se alza la torre del campanario, de planta rectangular y dos cuerpos de altura.

Guasa celebra sus fiestas el día 20 de enero.

 

Por: Javier Cano Álvarez