La iglesia románica de San Fructuoso en Barós, fue edificada durante el siglo XI.

En el centro del pequeño pueblo de Barós, junto a la plaza, encontramos la iglesia parroquial de la población. Se trata de un templo románico edificado en el siglo XI, en el cual se combinan perfectamente elementos lombardos con otros de muy posterior factura. Quizás lo que más llame la atención, por lo insólito en la comarca, no es el zócalo formado por arquillos ciegos que recorre todo el contorno exterior, sino su decoración con relieves de figuras humanas y animales.

El templo está edificado con sillares. En origen constaba de una nave que se prolongaba hasta el presbiterio, todo coronado por un ábside de tambor, cubierto éste con bóveda de cuarto de esfera y decorado en el exterior con nueve arquillos lombardos. En reformas posteriores se añadió la capilla de la Virgen del rosario y se sustituye la antigua cubierta de madera por la actual bóveda de cañón. Ya en el siglo XVIII, a los pies de la iglesia, se adosó la torre del campanario, de planta cuadrada