Ara en el Valle de Abena, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Situada en la val de Abena y muy cerca de sus vecinas Abena y Binué, encontramos a 938 metros de altitud la población de Ara. Durante los inicios del reino de Aragón tuvo una gran importancia defensiva como lugar fronterizo entre los territorios cristianos y musulmanes.

Las viviendas populares se alternan con otras de nueva construcción, algunas revocadas y otras de piedra, donde se abren vanos de medio punto o adintelados junto a las características chimeneas troncocónicas.

En la plaza encontramos la iglesia parroquial. Se edificó durante el siglo XVI y se reformó en el XVIII. Presenta una nave rectangular con capillas laterales y rematada con cabecera recta. El altar mayor está presidido por un retablo del siglo XVIII, y a los pies encontramos un coro elevado. El acceso se realiza a través de un arco de medio punto protegido por un pórtico, junto al que se alza la torre del campanario. De un solo cuerpo y planta cuadrada, está construida sobre los restos de una antigua torre defensiva del siglo XI.

En el siglo XIII, Ara, junto con el resto del valle, pasó a manos del monasterio de La Oliva, en Navarra, el cual fundó un pequeño cenobio que estuvo en funcionamiento varios siglos y del que no se conserva nada. Ya en el siglo XX formó municipio junto con otros pueblos cercanos hasta que se incorporó a Jaca en 1966. En la actualidad viven aquí unas 40 personas, hecho que contrasta con las 279 que lo hacían a mediados del siglo XIX.

Ara celebra sus fiestas del día 14 de septiembre.

 

Por: Javier Cano Álvarez