Sigüés, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Emplazada en el margen izquierdo del río Esca, poco antes de que éste desemboque sus aguas en el Aragón, encontramos la población más occidental de la comarca de la Jacetania.

La población se extiende por un llano, resguardada por la muralla natural que forma la foz de Sigüés, angosto barranco con múltiples y variadas actividades que cada año atrae a un gran número de visitantes. Durante el siglo XI fue villa real, ocupando desde aquel momento un papel crucial tanto por su estratégica situación como primera defensa del reino, como por su emplazamiento al pie del Camino de Santiago. De esta época es la iglesia de San Esteban, muy reformada posteriormente. A principios del siglo XIII la población fue cedida como señorío, pasando por las manos de diferentes señores feudales hasta el siglo XVIII. También en el siglo XIII se amplió la población, se amuralló y se construyó el castillo, del que tan sólo se conserva la Torre de los Pomar.

Tradicionalmente Sigüés ha sido considerada como la antesala del Valle navarro del Roncal, gran parte de su término municipal se encuentra sumergido por el Pantano de Yesa, y el resto, junto con las pedanías de Asso-Veral, Escó y