Guasillo, en el Campo de Jaca, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Entre Asieso y Banaguás, a 868 metros de altitud en pleno campo de Jaca, encontramos rodeado de campos de cereal el pequeño caserío de Guasillo.

Desde el siglo X hay constancia del lugar como señorío nobiliario. Aparte de su iglesia, que más tarde fue propiedad del cabildo de la Catedral de Jaca, el Monasterio de San Juan de la Peña recibió varias posesiones en la población. Tras la desamortización de Mendizátbal en el siglo XIX formó municipio junto a las poblaciones de Asieso y Abay, y ya durante los años sesenta del pasado siglo XX se incorpora a Jaca. Las viviendas populares presentan fachadas de mampostería, algunas revocadas y otras de piedra desnuda donde se abren vanos de medio punto o adintelados.

En origen, la iglesia de San Adrián fue un templo románico levantado en el siglo XI y reedificado completamente en el siglo XVIII. El único elemento que se conserva es la torre del campanario, de clara semejanza con las del Serrablo.  El templo presenta una nave rematada con cabecera recta y cubierta mediante bóvedas de cañón con lunetos. El altar mayor está presidido por un retablo barroco y el acceso se realiza a través de un arco de medio punto protegido por un pequeño pórtico. Guasillo tiene en la actualidad unos treinta habitantes, y celebra sus fiestas el día 24 de agosto.

 

Por: Javier Cano Álvarez