El castillo de Biniés preside orgulloso la localidad.

Las primeras referencias a la fortaleza aparecen en el siglo XII, como baluarte defensivo entre la Canal de Berdún y la Foz de Biniés, principal punto de acceso al Valle de Ansó.

No está claro el origen de su construcción, pero la tradición oral nos cuenta que fue ocupado por los árabes. El actual castillo es el producto de una magnífica reconstrucción llevada a cabo a finales del siglo XX sobre el antiguo palacio-castillo construido en el siglo XVI, que a su vez fue edificado sobre los restos de otro más antiguo.

El edificio está construido en sillarejo, presenta una planta rectangular y en el centro se instala el patio de armas, desde el cual se distribuyen las distintas dependencias. El acceso se realiza a través de un arco apuntado con dovelas bien talladas. En la fachada, aparte de varias ventanas góticas, se observan orificios para la fijación de vigas de madera, posiblemente las huellas  de algún antiguo cubrimiento. 

En el año 1928 un incendio arruinó el castillo, entrando así en un periodo de ruina, expolio y abandono. Prueba de ello es que siete de los magníficos techos artesonados que cubrían algunas de las dependencias, hoy en día decoran residencias privadas asentadas en California, EE.UU. En 1996 sus actuales propietarios iniciaron las obras de restauración, devolviendo todo su esplendor al edificio.

 

Por: Javier Cano Álvarez