Pese a estar declarado Bien de Interés Cultural, el castillo de Arrés presenta un estado lamentable.

Unida a la iglesia de la Concepción por los restos de una muralla que antiguamente protegía todo el caserío, encontramos las ruinas de la antigua fortaleza de Arrés. Desgraciadamente, a pesar de estar declarado Bien de Interés Cultural, su estado de decadencia y nula conservación suponen un riesgo quizás definitivo para su integridad. No sabemos la fecha de su construcción, pero en el siglo XV se encontraba abandonado.

En siglo XVI se construyó la iglesia, que supuso la reconstrucción de la torre como medida defensiva para el control del margen izquierdo del río Aragón, misión que tal vez compartía con la torre de Atarés.

Del antiguo castillo tan sólo se conserva la torre gótica de diez metros de altura. Construida con buena piedra sillar, todavía hoy conserva las correspondientes saeteras por las que los defensores disparaban sus flechas. Inicialmente contaba con tres plantas de las que actualmente no se conserva ninguna.

 

Por: Javier Cano Álvarez