Piedrafita de Jaca, en el valle de Tena, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Situada a 1.210 metros de altitud, al pie de la Peña Telera (2.762m), las vistas que nos ofrece son realmente espectaculares.

El primer documento escrito de la población aparece bajo el reinado de Pedro II de Aragón, concretamente en el año 1203. Sabemos también que a finales del siglo XV el lugar contaba con 10 fuegos, y hasta la desamortización de Mendizábal, ya a mediados del siglo XIX formó junto con varias poblaciones cercanas  parte del quiñón de la Partacua. Presenta bonitas fachadas restauradas que se mezclan con edificaciones de nueva construcción, con fachadas de piedra, balconadas de madera e inclinados tejados de pizarra.

La iglesia de San Andrés, construida en el año 1960 se edificó sobre los restos de un antiguo templo gótico, que a su vez sustituyó a otro románico, posiblemente del siglo XI. Presenta una sola nave dividida en tres tramos y rematada con cabecera poligonal. En el interior encontramos varios retablos restaurados procedentes del antiguo templo. A poco menos de un kilómetro encontramos también la ermita de la Santa Cruz, sencilla construcción popular edificada en el siglo XVI.

Las inmediaciones de Piedrafita nos ofrecen un sinfín de actividades para todas las edades, desde tranquilos paseos por el bosque del Betato, que a través de un magnífico hayedo nos llevará hasta la población de Tramacastilla de Tena. El barranco de Gorgol, con sus saltos, sus toboganes y sus cascadas. El ibón de Piedrafita, pasando bajo un precioso ar