Anzánigo, en el valle de Caldearenas, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Situada a 594 metros de altitud al sur del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel, de donde forma parte, es la población más occidental de la comarca del Alto Gállego, limitando con la Jacetania y la Hoya de Huesca. Su nombre es de origen romano, aunque la primera mención documentada aparece en el año 1037. Sabemos también que aquí murió en el año 1086 el obispo García, hermano del rey Sancho Ramírez. Tradicionalmente ha sido tierra de señorío, destacando el hecho de que a finales del siglo XIV los vecinos de la población consiguieron un mandato judicial contra el escudero Pedro Sánchez de Latrás; en él se prohíben los malos tratos de éste hacia sus vasallos. Desgraciadamente la curia derogó poco tiempo después la sentencia.

Las construcciones más destacadas son el puente medieval y la iglesia parroquial.  El puente medieval que cruza el río Gállego nos da la bienvenida; tiene 102 metros de longitud y presente 5 ojos de medio punto. A unos 30 kilómetros de Jaca y unos 60 de Huesca, antiguamente Anzánigo era punto de paso obligatorio para la importante ruta comercial que unía el Bearn (Francia) con Caesaraugusta (Zaragoza).

La iglesia de santa Águeda es una construcción del siglo XVII, presenta una sola nave rematada con cabecera recta y cubierta mediante bóveda de lunetos. El altar mayor está presidido por un retablo barroco junto a la talla de la virgen de Izarbe, procedente de una ermita románica situada a las afueras de la población. La torre del campanario es de planta rectangular y está rematada con un tejadillo a dos vertientes.

Con la construcción de los túneles de Monrepós y la adecuación del puerto de Santa Bárbara, fue perdiendo cada vez más importancia. Hoy en día es un magn&iac