Yésero, junto a Biescas, sus monumentos, excursiones, aventura, dónde comer, dormir.

Situada entre la sierra de Tendeñera y el Monte Erata, la pequeña población de Yésero la encontramos emplazada a 1.132 metros de altitud, rodeada de extensos bosques de pino y prados ganaderos.

La primera mención documentada aparece en el año 1076, aunque sabemos que ya en 1018 fue incorporado a sus dominios por parte del rey Sancho Garcés de Navarra. A finales del siglo XV, a cambio de abonar tributos al señor de Gavín, los vecinos consiguen la condición de señorío secular, lo que hará que se convierta en la población más próspera del entorno.

La actividad económica tradicional ha estado vinculada a la agricultura, la ganadería lanar y vacuna junto con la explotación forestal y la elaboración de pez, a partir de la resina extraída de los pinos. El cuidado casco urbano presenta buenos ejemplos de arquitectura popular, destacando algunas fachadas de piedra con vanos adintelados en su mayoría y decoradas con escudos y otros elementos ornamentales. Podemos visitar la Casa de la Pez, antigua cárcel fechada en el siglo XVI y recientemente rehabilitada, donde podremos conocer el proceso de extracción de esta sustancia resinosa, así como los diferentes usos que antiguamente se le daba.

En la plaza mayor encontramos la iglesia de San Saturnino, edificada durante el siglo XVII sobre un antiguo templo románico del que apenas quedan vestigios. Presenta una sola nave con cinco capillas laterales, rematada con cabecera recta y cubierta mediante bóvedas de cañón con lunetos. El altar mayor está presidido por un magnífico retablo barroco y a los pies del templo aparece un coro elevado. El acceso se realiza a través de un arco de medio punto protegido por un atrio elevado junto a la torre del campanario.


Los magníficos bosque